
Resopla el hocico pretencioso del Anticiclón. Huele a falso, a humedad vaporosa. Paseo por las afueras del cemento. El bochorno en la tarde cejuda hace polvo los terrones de mis antepasados. La tierra en la mano es como la vida en la Vida; cuando se escapa de entre los dedos cae lo efímero de los siglos. Paseo libre de sorpresas cuando la Naturaleza mira con sarcasmo y se lanza a llover con la brutalidad del reprimido. Me obliga a resguardarme en un vehículo de serie, como el caracol en su refugio espiral. Escucho las voces que a todo hombre persiguen a través de las fatigas del cielo: primero el concierto, después una a una las gotas silabeando. Llueve en el parabrisas. De momento eso es todo.
Tbo — 09-08-2005 17:17:52
David Morán — 10-08-2005 01:42:46