
Publicado en la revista literaria "La bolsa de pipas"
Lingotes de pelusilla
que se extraen en la mina
de los fondos de la cama.
A favor de la eutanasia
un futuro sólo de recuerdos,
En contra
por qué he de obedecer tus deseos.
¿Eres el dios de tu vida?
¿Soy yo tu palabra hecha carne?
Se acumula el polvo
y no soportas esa muerte.
Quieres otra, la inventada por ti.
Yo también. Todos queremos eso.
A veces miro debajo de la cama
y veo como el suelo se abre
para recoger tus huesos que nada sostienen.
¿No puedes moverte y quieres viajar a otro mundo ?
Es para matarte, por listo.
Pero qué digo.
Eutanasia, suicidio,
son miedo,
el zumo de una vida acojonada,
independiente a nosotros,
extraña y de un cinismo escalofriante.
Barro bajo la cama
las razones que no confiesas.
Salen pelotillas de porquería
en las que se confunden
el orgullo con la dignidad.
Pero sí,
soy un hada perversa
y te concedo ese deseo;
tómate esto
y ojalá veas en el proceso de la muerte,
que es largo cuando se lo propone,
lo que has hecho.
¡Frívolo!
Porque hay mucha gente a la que se mata contra su voluntad
para que vengas tú con la voluntad de que te maten.
David Morán — 08-06-2005 04:51:44
Luis Amézaga — 08-06-2005 11:37:24
Tbo — 10-06-2005 00:23:18
Luis Amézaga — 10-06-2005 10:17:48