
Quién eres. Por qué me acogiste con la de gente que te adula. ¿Mostré alguna vez interés por ti? No lo creo, no soy curioso, ni me atraen las luces efímeras. Sólo sirves para una noche, poco más. Te escribo porque eres una invención inevitable. No te rías, ya lo sabes, sabes que ya no puedo vivir sin ti.
Freud en una carta a Marie Bonaparte, escribió:
"En cuanto el hombre comienza a formularse preguntas sobre el significado y el valor de la vida, está enfermo, pues objetivamente ni uno ni otro existen".
David Morán — 23-04-2005 04:06:15
Luis Amézaga — 23-04-2005 12:14:26