
Que cada palo aguante su vela y cada taifa su bandera.

Las claras risotadas de esa mujer que folla cuando y con quien quiere, por un momento me reconcilian con el mundo.

Lunes. Cinco llamadas perdidas. Otras tantas versiones abortadas.

Sé que ya habréis leído y escuchado con arrobo esta aportación lírica a la literatura universal del excelso poeta Jose Luis, pero no puedo evitar la tentación de traerla aquí para dar realce a esta desnutrida sección de poesía. Sus palabras son el pulmón del planeta. La Tierra se postra a sus pies. Nadie había llegado tan hondo a tanta gente en su manifestación pública. Cualquier anomalía cutánea que se manifieste en vuestro cuerpo entra dentro de la normalidad ante semejante declaración que nos hace a todos más personas humanas. Y no sigo porque me embarga el viento.

Un dedo en el ombligo
pulsa el interruptor
para atraer la oscuridad.

Sólo se movilizan cuando les tocan los webs. País de frikis.


"Into Templation", una película donde el protagonista es un sacerdote católico. Y aunque parezca mentira no lo representan como un personaje psicópata fanático, ni cretino, ni siquiera pedófilo. ¡No puede ser! Pues sí.
"Celda 211", cuando habíamos tirado la toalla con el cine español, llega esta película. Todavía hay esperanza a pesar de todo.

La nuevos pobres se esconden. Sienten que no hay vida fuera del sistema. Hasta ahí llega el autoengaño.

Un amigo de Barcelona me ha contado que hoy envolverá el bocadillo con la dignidad de Cataluña.
Se nublan las cejas del que duerme con presagios.

La Historia demuestra que
los brotes de gilipollez
ocurren con frecuencia periódica,
por tanto ten una pequeña bomba de hidrógeno a mano
o mejor aún hazte ciudadano israelí.
( Irving Layton, poeta canadiense)

"Ha sido un placer hacer negocios con ustedes".

Necesitaba construirse experiencias para echar tierra sobre aquel charco de sangre.

Te dan una hostia, te piden perdón. Te dan otra hostia, te piden perdón. Otra hostia y te vuelven a pedir perdón…
Te muelen a hostias y encima el malo eres tú si no perdonas.

Una dama de nombre economía
vaga por el desierto
con la cantimplora vacía.
Espasmódica ante los espejismos
da saltos de alegría
cuando vienen datos intervenidos
de la americana obamanía.
Desfallece como arpa descordada
porque piensan que la dama vive sólo de mentiras.